Costurero nuevo

¡Hola otra vez!

En esta ocasión quería enseñaros una de mis últimas labores, aunque ya lleva terminada hace más o menos un mes, aún no le había hecho fotos...

No es ni más ni menos que el famoso costurero de Ikea reconvertido y tuneado...
Lo compré hace bastante tiempo con la idea de llevármelo en vacaciones, pero al final se quedó en casa y guardado en un cajón.

Un día colocando los cajones de la costura, vi que me podía ser de gran utilidad, ya que tenía algunas cosas por aquí y por allá. Y...manos a la obra...decidí cambiarle el look.



Lo desmonté entero (error mio, nunca más).

Lo  forré por dentro y por fuera con tela de lino, y le apliqué con puntada escondida una Sue, que también está cosiendo, y unas flores por el lado opuesto.

Me costó la vida volver a montarlo de nuevo, la máquina cosía todo bien menos las esquinas, que al ser redondas y rígidas, el pespunte se salía de su sitio...uffffff, estuve a punto de tirarlo a la basura.
Me he dado cuenta de que hay días en que las cosas es mejor dejarlas para otro momento, por mucho empeño que le pongamos, no salen bien...entonces yo tomo distancia... y a otra cosa mariposa. Otra vez será.

Pero con paciencia y esmero, y después de varias tardes de dejarlo, pensando que podía conmigo, al final lo conseguí...



De esta manera ha quedado. A mi me parece genial, ya que puedo tener mis utensilios de apliquik ordenados, y con un lugar para cada cosa, como se puede ver.


Hice un ratoncito (muy orejudo, por cierto) a modo de alfiletero, y  le coloqué un velcro para que sea de quita y pon. 


En la cola le puse un mini carrete de hilo con una tira de tela anudada, como remate final.

Espero que os guste.
Como siempre, gracias.

Lirios

Hola de nuevo!!!

Han pasado unos dias desde el último post, pero como siempre, el tiempo manda ...y a veces por mucho que uno quiera, es imposible llegar a hacer todo lo que quiere.

Hoy quería compartir con vosotros, otro de los quilts que adorna mi habitación de costura.
Son unos lirios, una de mis flores favoritas..., y aunque quien me conoce sabe que mi color preferido es el rojo, no me pude resistir con estos tonos tan bonitos y por supuesto con esta maravilla de telas, los batiks.

En cuando al montaje, muy muy fácil, se calcan las piezas en entretela a doble cara y se van colocando sobre una tela de color negro...




Una vez planchadas las piezas, no las apliqué a punto de festón, sino que les pasé un pespunte alrededor y por dentro de las flores y tallos.



El resultado final a mi me gusta muchísimo, y como os decía antes, los colores son espectaculares. Y sobre todo, aporta mucha alegría a mi rincón de trabajo.
Siempre tengo un trocito de primavera en casa.

¿Qué os parece a vosotros?

Espero que el descanso de estos días festivos, nos cargue las pilas de nuevo para que la semana próxima estemos a pleno rendimiento.

Besos.